Dificultades en niños post-confinamiento

<a href="https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/personas">Vector de Personas creado por freepik - www.freepik.es</a>

Estos meses de confinamiento han sido muy complicados para todos, pero especialmente para los niños y niñas. En muchas familias se han sorprendido de lo bien que los pequeños de la casa han llevado el hecho de no poder salir a la calle. Sin embargo, para otras familias no ha sido tan fácil. En cualquiera de los casos, las consecuencias de estos meses sin poder apenas salir… están por ver.

Desarrollo

Durante la infancia niños y niñas van sufriendo cambios a medida que van madurando. Parte fundamental de estos cambios se producen por la relación con las figuras de cuidado, pero también es importante el encuentro con otras personas, salir a la calle, hacer actividades al aire libre, etc.

Para los peques de la casa, estos meses de confinamiento han supuesto una oportunidad de estar más tiempo con sus aitas y amas. Esto en muchas ocasiones ha sido bien recibido por los pequeños. Sin embargo, no todos los padres y madres han podido estar en la misma disposición para estar con los hijos. Las circunstancias en cada casa han ido marcando las nuevas rutinas. Además de las características de las viviendas, también ha habido situaciones diferentes en función de la organización de los adultos: no es lo mismo tener que realizar teletrabajo que estar sin trabajar; no es lo mismo teletrabajar teniendo que cumplir un horario estricto que poder organizarse…

Niños y niñas, como los adultos, se han ido adaptando a la situación a medida que iban pasando las semanas.

Pausas y vueltas atrás en el desarrollo

En algunas familias, han visto como algunas capacidades que ya estaban adquiridas en los pequeños… han desaparecido. Cuestiones como el uso del pañal, las necesidades para poder conciliar el sueño, las cuestiones de la alimentación, etc.; en algunos casos han vuelto a etapas anteriores, o no han avanzado.

Es pronto para ver las consecuencias del confinamiento a largo plazo en los menores. No obstante, sí que están apareciendo en consulta algunas dificultades con respecto a cuestiones del desarrollo que ya estaban logradas, y que han vuelto atrás.

Esto tiene sentido. Todas las personas, cuando tenemos un momento de crisis, nos apoyamos en lo que nos hacen sentirnos seguros, para coger fuerzas. En el caso de los niños, ante la crisis provocada por la situación de confinamiento, y la ansiedad (inevitable) que podían sentir ellos o percibir de sus adultos… han vuelto atrás, en algunos casos, a etapas del desarrollo que ya estaban asentadas, para coger fuerzas para lo que estaban viviendo. Es muy posible que con una vuelta a la «nueva normalidad» que estamos viviendo, niños y niñas puedan seguir desarrollándose.

No obstante, si surgen dificultades que padres y madres no saben como abordar, puede ser conveniente consultar. Para cualquier duda sobre este tema u otras cuestiones, pónganse en contacto a través de este formulario, o al teléfono 653.724.653, con María Bilbao, psicólogo infantil en Bilbao.

Tristeza infantil

<a href="https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/fondo">Vector de Fondo creado por brgfx - www.freepik.es</a>
Set of boy excited and sad illustration

Los niños y las niñas pueden sufrir. Hace décadas se consideraba que los más pequeños de la casa, por ser tan pequeños, no se enteraban de nada. Hoy en día padres y padres son conscientes de que esto no es así. No obstante, todavía asusta mucho pensar que puedan estar tristes.

Manifestaciones de la tristeza infantil

Además de lo que nos puede costar asumir que un niño o niña esté sufriendo, a veces resulta difícil darse cuenta de que esto esté sucediendo. La tristeza de los pequeños no se pone de manifiesto igual que en los adultos. Hay muchos niños que ni siquiera pueden expresar, ante una pregunta directa, que están tristes.

Algo que puede suceder, y que facilita bastante la identificación para los padres, es ver que el pequeño no tiene ganas de hacer nada. Sabemos que los niños son pura energía, y cuando vemos a algún niño o niña que nunca quiere hacer cosas…. podemos pensar que algo está sucediendo.

Pero las situaciónes más difíciles de reconocer son, curiosamente, las más habituales: niños y niñas muy enfadados, o demasiado alegres.

Enfado y tristeza son dos caras de la misma moneda. Y en no pocas ocasiones, detrás de un niño o niña que se enfada constantemente… hay tristeza. Si nos paramos a pensar todos tenemos experiencias en las que estamos muy enfadados, y detrás se oculta una tristeza por algo que nos está ocurriendo.

Así mismo, en otras ocasiones los pequeños de la casa se muestran alegres siempre, parece que nada les afecta. Son niños o niñas que ante situaciones de frustración pueden actuar como si nada les sucediera. Obviamente esto no es algo que los menores hagan conscientemente, sino que como todos los seres humanos, se defienden del dolor de la mejor manera que pueden.

Qué podemos hacer

Si sospechamos que nuestro hijo o hija está triste y que puede necesitar ayuda. lo mejor sería ponerse en contacto con un profesional. En la consulta se valorará qué es lo que puede estar sucediendo, y si es necesario apoyar al niño o niña (y en muchas ocasiones a padres y madres) a gestionar mejor dicha situación o la familia cuenta con recursos para gestionarlo por sí mismos.

Para cualquier duda sobre éste u otros temas, pónganse en contacto con María Bilbao, psicóloga en Bilbao.

Maternidad y paternidad

Foto de Personas creado por rawpixel.com – www.freepik.es

El ejercicio de la maternidad y la paternidad, desgraciadamente, no viene con un manual de instrucciones. Muchas madres y padres a veces se ven desbordados ante la incertidumbre. ¿Qué tengo que hacer? ¿Estoy haciéndolo bien? ¿Le hago caso a mi madre en esto que me dice si mi amiga me está diciendo que haga lo contrario? En la era de la información y las redes sociales estas dudas de multiplican, porque hay una teoría diferente en cada página web.

Algunas cuestiones de la crianza

Una cuestión fundamental de la crianza es tener en cuenta que los niños y las niñas conocen el mundo a través de sus padres. No se pueden plantear otra realidad hasta muchos años más tarde. Esto quiere decir que cuando madres y padres, en ocasiones, hacen determinadas cosas pensando en que el niño o niña ya querrá cambiar en algún momento… esto no tiene por qué pasar.

Un ejemplo de esto podría ser el comienzo de andar de los niños. Son sus padres y madres los que en un momento determinado sueltan la mano al niño. Si no lo hacen ellos, el niño o niña no tiene por qué hacerlo. Tal vez cuando sea mayor y pueda darse cuenta de que todos sus amigos andan sin agarrarse a la mano de nadie… la criatura lo intente. Como este ejemplo sucede con muchos ejemplos del crecimiento. La retirada del pañal es otro ejemplo. Si los adultos no hacen intentos de retirar el pañal (por miedo, desconfianza o lo que fuera)… ¿por qué el niño o niña se lo va a quitar?

Niños y niñas construyen una idea del mundo en función de lo que se les transmite en casa. Sobre todo en los primeros años de vida. Ya vendrá otras edades en las que empiecen a cuestionar lo que pasa en casa. Primero diciendo que la profesora tiene razón en todo lo que dice, en la Primaria; y más adelante siguiendo las enseñanzas de algún youtuber de moda o a alguno de sus iguales, porque su padre o madre «no tiene ni idea», en la Secundaria.

Etapas

Tal y como se deduce del párrafo anterior, otro aspecto importante de la crianza es irse adaptando a las diferentes etapas de los hijos. Lo que nos sirve un tiempo nos deja de servir de repente. Y esto hace que nos sintamos perdidos.

A lo largo de toda la vida de hijos e hijas pueden surgir diferentes complicaciones. La mayoría de ellas se resolverán por sí mismas, o padres y madres lograrán reconducir la situación. En otras ocasiones, no obstante, puede ser necesario pedir ayuda externa.

Para cualquier duda en esta línea, pueden consultar a través del Formulario de contacto con María Bilbao, psicólogo infantil y de adolescentes en Bilbao.

Sexualidad de niños y niñas (sexualidad infantil)

Vector de fondo creado por brgfx – www.freepik.es

Niños y sexualidad, dicho así, puede asustar. Sin embargo, los niños y las niñas están en contacto con su sexualidad de diferentes maneras a lo largo de su vida. En estos días ha sido noticia que se va a implementar un programa en colegios de Navarra, orientado a trabajar la sexualidad infantil en la escuela. Ha habido opiniones muy diversas acerca de dicho programa.

Sexualidad infantil y sexualidad genital

Algo muy importante a tener en cuenta es la diferencia entre sexualidad infantil y genital. El acceso a la sexualidad genital llegar con la pubertad. Es en ese momento cuando el cuerpo está preparado para tener experiencias sexuales genitales. Hablamos del cuerpo simplemente. Eso no quiere decir que a esa edad se esté preparado siempre para tener relaciones sexuales a otros niveles: emocional, psíquico…

Niños y niñas tienen sexualidad. Pero es una sexualidad diferente a la que nosotros tenemos, como adultos. Los niños y las niñas, desde muy pequeños, están interesados en su sexo. Pronto empiezan a tocarse, a explorar, a querer tocar a los demás, etc. Antes de este momento ya hay sexualidad infantil: el deseo de tocar todo con la boca, o el placer derivado de controlar los esfínteres, o aguantarse el pis y las cacas… Son estas experiencias orientadas a distinguir y conocer su cuerpo, así como el de los demás. Comienza el interés por las diferencias entre chicos y chicas. En este contexto puede haber comportamientos o comentarios que nos hagan enrojecer a los adultos. Pero esto sucede porque nosotros lo vemos con nuestros ojos de adultos.

Qué hacer ante el interés de los niños por la sexualidad

Los niños y niñas tienen ritmos diferentes en el acceso a la comprensión de la sexualidad genital. Es importante adaptarse al ritmo de cada uno. Suelen hacer muchas preguntas que a veces los adultos no sabemos cómo responder. Para saber qué tienen en su cabeza en ese momento, se les puede pedir que intenten contestar a su propia pregunta. Esto nos da información muy valiosa. De esta manera sabremos qué está dispuesto a entender y qué no. No es conveniente explicarles en detalle cosas que no están preparados para entender. Le podemos explicar a un niño o niña con dibujos y esquemas cuál es el origen de su hermanito… que si todavía no tiene edad para entenderlo no lo va a hacer. Después de una charla de este tipo, no son pocas las ocasiones en las que los niños dicen: «vale, eso son los dibujos, pero mi hermanito va a salir por el culete de mamá». Por tanto, es conveniente estar atentos a sus necesidades. Adaptarse a su ritmo. Ante cualquier pregunta de un niño acerca de la sexualidad no hace falta dar una lección de anatomía. Simplemente escuchar y ver qué es lo que quiere entender, y hasta dónde está dispuesto a hacerlo.

Para cualquier información sobre este u otros temas no duden en ponerse en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao (niños, adolescentes y adultos).

Fuente: abc.es

 

Diagnóstico de hiperactividad, más allá de la etiqueta

Niños Vector de Niños creado por freepik

En esta noticia nos hablan del diagnóstico de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). En la actualidad es éste un diagnóstico bastante controvertido.

Sobrediagnóstico

Tal y como señalan los profesionales entrevistados, hay un sobrediagnóstico de dicho trastorno. Los trastornos van cambiando con la sociedad, porque dicha sociedad se va modificando. No obstante, el diagnóstico de hiperactividad nos señala la patología de la misma. Vivimos en un mundo absolutamente hiperactivo. Sin embargo, no toleramos ese nivel de actividad en los niños y niñas. En muchas ocasiones los criterios para el diagnóstico se basan en criterios subjetivos. Lo que una persona puede sentir como algo insoportable y excesivo, tal vez otra lo viva como una ligera molestia. Antes decíamos «es un niño movido», y ahora directamente se le pone la etiqueta de hiperactivo. Y seguramente lo que hace años se entendía como «niño movido» era bastante más movimiento que el que se tolera actualmente.

Qué hacer después del diagnóstico

Puede que el diagnóstico de TDAH tranquilice a muchos padres y madres. Al fin alguien da una explicación de lo que le pasa al hijo o hija. Pero esto no es suficiente. ¿Qué hacer después?

En primer lugar habría que entender la hiperactividad como un síntoma. Es decir, como una manifestación de algo. No quedarse en el mero diagnóstico suele ayudar a los niños. Cuando un niño está hiperactivo… es por algo. Importante esta sutil diferencia entre «ser» hiperactivo, y «estar» hiperactivo. Decir  que un niño o niña es hiperactivo nos hace pensar en una cronicidad. En cambio decir que está hiperactivo nos hace pensar en algo a seguir investigando, para entender los motivos. Y sobre todo… habla de un estado, no de algo permanente.

Para poder entender lo que puede haber detrás del diagnóstico de hiperactividad, sería recomendable acudir donde un profesional. La psicoterapia puede ayudar a entender los motivos, lo que permitirá ayudar al niño o niña de una forma quizá más adecuada.

Para cualquier duda sobre este tema no duden en ponerse en contacto a través del formulario o del teléfono con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Fuente: abc.es

 

 

Niños y niñas en los parques

Niños en parque. Diseñado por Freepik

Hace unos días se hizo viral un vídeo de unos niños y niñas jugando en un parque de Bilbao. Se hizo viral rápidamente por el conflicto que mostraba. Hubo diferentes interpretaciones del mismo.

Lo cierto es que los conflictos en los parques son habituales. A veces se producen entre los niños y niñas, y a veces… incluyen a los padres y madres. En esta noticia se expone una especie de decálogo sobre lo que hay que hacer en este tipo de situaciones.

La importancia del juego en los niños

Para los niños, el parque es un espacio para «jugar», como ellos manifiestan. Sin embargo, no solamente es eso. A través del juego los pequeños aprenden cosas tanto o más importantes que las de la escuela. Es más, es necesario poder jugar para que se den los aprendizajes escolares.

Un ejemplo fácil de entender en este sentido sería el de un niño que no sabe perder. A lo largo de la vida tenemos el deber de mostrar a nuestros hijos que existen los límites. Pero no solamente los límites en el sentido normativo. También los límites en el sentido de que no podemos hacer todo. Estamos limitados. Habrá cosas que se nos den bien… y otras que no tanto. Esto se puede transmitir en muchas situaciones de la vida. El juego es una de ellas. Cuando jugamos con nuestros hijos e hijas podemos mostrarles esto. Tan solo de esta manera se consigue que puedan aceptar perder. Perder supone aceptar una cierta fragilidad, natural en todo ser humano. Los niños que no saben perder tampoco pueden aprender en la escuela. ¿Por qué? Aprender supone aceptar que uno no lo sabe todo, y que necesita del otro para saber.

Cuando los niños y niñas juegan adquieren una cantidad de capacidades tan necesarias para la vida como las matemáticas. El juego en compañía supone una oportunidad para reconocer las emociones propias y ajenas, para conocer los límites del cuerpo, para desarrollar la fantasía… y un largo etcétera.

El papel de los padres y las madres

La psicología infantil nos ha mostrado que padres y madres son importantísimos en el juego de los menores. Cuando juegan con ellos hacen de ejemplo, acompañan, recogen las emociones que surgen en el juego…

Y su presencia en los parques es fundamental para los niños. Niños y niñas, sobre todo cuando son pequeños, necesitan la mirada del adulto. Aunque estén jugando con otros niños, demandarán que su aita o ama les mire. Esto es algo natural, ya que quieren compartir sus avances y capacidades con los adultos. A veces es difícil para los padres encontrar el punto medio de interés y de dejarles a su aire. Los padres deben ser un apoyo para que el menor vaya, poco a poco, siendo cada vez más autónomo.

No obstante cada edad es diferente. Los niños muy pequeños, aunque estén en el parque, requerirán del apoyo constante de los adultos. A medida que van cumpliendo años pueden compartir más cosas con otros niños. No podemos esperar que un peque de 2 años quiera compartir sus juguetes. Si lo hace, será porque se lo pedimos o porque quiere el juguete de otro niño y acepta un intercambio.

Dentro de esos avances necesarios en el desarrollo de los menores está la capacidad de resolver conflictos. No hay que asustarse de que los niños y niñas discutan en el parque. O que incluso se peguen. Están construyendo sus límites, incluso corporales, y van probando diferentes cosas. De hecho hay edades donde los juegos con cierta violencia son habituales y necesarios. Es ésta una violencia controlada, con normas que ponen los propios niños, y que el que se pase… es expulsado del grupo. Juegos como el campo quemado es un ejemplo de ello. Si resolvemos cada situación difícil de nuestros hijos no estaremos apoyando su crecimiento, sino que estaremos haciendo que sigan siendo dependientes de nosotros, y se sientan vulnerables.

Fuente: elnortedecastilla.es

Para cualquier consulta sobre este tema, u otros, se pueden poner en contacto a través de este formulario en la web de María Bilbao, psicólogo infantil en Bilbao.

 

 

Jóvenes y adicción a las nuevas tecnologías

Diseñado por Freepik

Tal y como nos comentan en esta noticia, cada vez hay más jóvenes adictos a las nuevas tecnologías. Y parece que es esta una problemática en aumento.

Niños y niñas

Padres y madres, en muchas ocasiones, usan el smartphone o la tablet para calmar a niños y niñas muy pequeños. Por una parte es un ansiolítico que todos tenemos a mano. Cuando a un bebe o niño se le da cualquier dispositivo con pantalla y sonido… se queda como anestesiado. Y si se pone a manejarlo, resulta divertido ver cómo es capaz de usarlo casi mejor que un adulto. Pero todo esto puede tener consecuencias.

Para niños y niñas muy pequeños, por debajo de los 2 años, un dispositivo de este tipo es una fuente constante de estímulos. Esto es lo que les deja embelesados. Sin embargo, son estímulos que no entienden. Deberíamos evitar que usaran ningún aparato de este tipo antes de esta edad.

En niños y niñas mayores, tampoco es conveniente abusar. Durante la infancia se construye la idea del mundo. Pero para esto, hace falta la presencia de un adulto al lado, que de forma a los estímulos percibidos. No tiene nada que ver ponerle un capítulo de una serie infantil a un niño, que verlo con él. De hecho siempre que vemos una serie con los niños… estos están pendientes de lo que les contamos, y hacen preguntas. Necesitan la ayuda de un adulto para procesar y entender todo lo que ven y oyen. Cuando no hay un adulto cerca, reciben estímulos que no controlamos, y que no tienen por qué entender. Acaban estando sobreestimulados, pero sin comprender lo que perciben.

Jóvenes

Si no se potencian otro tipo de actividades, en ocasiones los jóvenes no quieren hacer nada más que estar con dispositivos electrónicos. Cierto es que el mundo ha cambiado. No se trata de demonizar las tablets o los smartphones. Sin embargo, si desde pequeños enseñamos a nuestros hijos a hacer otras cosas… seguramente tendrán otros intereses a esta edad.

No todos los jóvenes acaban siendo dependientes de sus móviles. Evidentemente aquellos con mayores dificultades sociales seguramente tengan más posibilidades.

No podemos olvidar algo muy importante, pedirles a nuestros hijos e hijas que dejen sus móviles cuando les hemos criado pegados a una pantalla… es complicado. Solo hay que ir a un aprque para descubrir a muchos padr

es y madres que en lugar de mirar a sus hijos jugar están pendientes de sus teléfonos. Es importante para los niños y niñas sentirse mirados. De esta manera les mostramos que lo interesante está en las pantallas. Más allá de que hoy en día el mundo esté gobernado por las tecnologías, y éstas sean necesarias… no podemos olvidar que las necesidades de los niños y niñas siguen siendo las mismas: tener a adultos cerca que les miren, les protejan, y les expliquen y muestren el mundo.

Para cualquier otra información, pónganse en contacto con María Bilbao, Psicólogo en Bilbao.

Fuente: hoy.es

Niños e hiperactividad

Diseñado por Freepik

Tal y como comentan en esta noticia, en la actualidad hay un sobrediagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Ya el mismo título de la noticia da lugar a error. Decir «es hiperactivo» no es lo mismo que decir «está hiperactivo». La primera frase da lugar a pensar en qué tratamiento necesita, porque no hay nada más que hacer. La segunda frase abre la puerta a pensar qué está pasando, y buscar las soluciones más adecuadas.

Hiperactividad e infancia

La infancia se caracteriza por algunos de los síntomas achacados al TDAH. Lo esperable es que los niños y niñas que no tienen ningún tipo de dificultad, especialmente los más pequeños, tengan estas características:

  • Mantener la atención por periodos cortos de tiempo.
  • No poder estar quietos.
  • Ser impulsivos.

Y a pesar de que todos sabemos que eso es lo normal siendo niño… ¿por qué se diagnostica como patológico lo que muchas veces es esperable?

Influencias sociales

Es importante tener en cuenta que estamos esperando de los niños y niñas cuestiones que ni siquiera los adultos podemos hacer hoy en día. ¿Cuántos de nosotros escuchamos música, revisamos el whatsapp, intentamos leer algo, y miramos nuestro correo electrónico «a la vez»? Estamos pidiendo a los niños que hagan presten atención a una única cosa. Y cuando no lo logran… se les etiqueta de hiperactivos. No obstante en realidad todos estamos viviendo en un mundo de sobreactividad.

Causas de la hiperactividad

Sí que es cierto que la hiperactividad «normal» tiene unos límites. En estos casos habría que plantearse las causas posibles. Qué un niño o niña «esté» hiperactivo puede tener múltiples causas. Algunas de las más comunes podrían ser:

  • Por dificultades sensoriales (infección de oídos, problemas visuales…).
  • Tristeza
  • Dificultades con la normativa.
  • Intentar que sus padres no estén tristes o preocupados por otra cosa.

Tratamiento

Desde esta manera de entender la hiperactividad, no hay un único tratamiento, sino que habría que intentar entender qué causas están provocando la hiperactividad, para abordarlo de la mejor manera posible.

Para cualquier cuestión relacionada con la hiperactividad, o la infancia, pueden ponerse en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Fuente: elpais.com

 

12