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Niños y sexualidad, dicho así, puede asustar. Sin embargo, los niños y las niñas están en contacto con su sexualidad de diferentes maneras a lo largo de su vida. En estos días ha sido noticia que se va a implementar un programa en colegios de Navarra, orientado a trabajar la sexualidad infantil en la escuela. Ha habido opiniones muy diversas acerca de dicho programa.

Sexualidad infantil y sexualidad genital

Algo muy importante a tener en cuenta es la diferencia entre sexualidad infantil y genital. El acceso a la sexualidad genital llegar con la pubertad. Es en ese momento cuando el cuerpo está preparado para tener experiencias sexuales genitales. Hablamos del cuerpo simplemente. Eso no quiere decir que a esa edad se esté preparado siempre para tener relaciones sexuales a otros niveles: emocional, psíquico…

Niños y niñas tienen sexualidad. Pero es una sexualidad diferente a la que nosotros tenemos, como adultos. Los niños y las niñas, desde muy pequeños, están interesados en su sexo. Pronto empiezan a tocarse, a explorar, a querer tocar a los demás, etc. Antes de este momento ya hay sexualidad infantil: el deseo de tocar todo con la boca, o el placer derivado de controlar los esfínteres, o aguantarse el pis y las cacas… Son estas experiencias orientadas a distinguir y conocer su cuerpo, así como el de los demás. Comienza el interés por las diferencias entre chicos y chicas. En este contexto puede haber comportamientos o comentarios que nos hagan enrojecer a los adultos. Pero esto sucede porque nosotros lo vemos con nuestros ojos de adultos.

Qué hacer ante el interés de los niños por la sexualidad

Los niños y niñas tienen ritmos diferentes en el acceso a la comprensión de la sexualidad genital. Es importante adaptarse al ritmo de cada uno. Suelen hacer muchas preguntas que a veces los adultos no sabemos cómo responder. Para saber qué tienen en su cabeza en ese momento, se les puede pedir que intenten contestar a su propia pregunta. Esto nos da información muy valiosa. De esta manera sabremos qué está dispuesto a entender y qué no. No es conveniente explicarles en detalle cosas que no están preparados para entender. Le podemos explicar a un niño o niña con dibujos y esquemas cuál es el origen de su hermanito… que si todavía no tiene edad para entenderlo no lo va a hacer. Después de una charla de este tipo, no son pocas las ocasiones en las que los niños dicen: “vale, eso son los dibujos, pero mi hermanito va a salir por el culete de mamá”. Por tanto, es conveniente estar atentos a sus necesidades. Adaptarse a su ritmo. Ante cualquier pregunta de un niño acerca de la sexualidad no hace falta dar una lección de anatomía. Simplemente escuchar y ver qué es lo que quiere entender, y hasta dónde está dispuesto a hacerlo.

Para cualquier información sobre este u otros temas no duden en ponerse en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao (niños, adolescentes y adultos).

Fuente: abc.es