La importancia de madres y padres.

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Muchos de los psicoterapeutas que trabajamos con menores y/o adolescentes, solemos atender a su vez a los padres y a las madres. Esto tiene un por qué.

Fuentes de información.

Una de las razones fundamentales para trabajar con los progenitores de los pacientes a los que atendemos, es que padres y madres (u otras figuras de cuidado, cuando es el caso) son las personas principales en la vida de los niños y adolescentes. Son los que más conocen al menor que viene a la consulta. Por tanto, su opinión y su experiencia es de vital importancia para comprender la situación en su globalidad. Es complicado entender de una forma completa la situación de un menor solamente por lo acontecido en las sesiones con dicho menor.

Influencia directa.

Por otra parte, tanto las madres como los padres son importantes en el trabajo terapéutico realizado con la infancia por su influencia directa en los menores. ¿Por qué? Porque son humanos, y tienen sus propias dificultades.

Por ser padres no dejamos de ser quiénes éramos, y todo esto se pone en juego en la crianza. Cuando pensamos en tener hijos, muchas veces nos decimos a nosotros mismos: esto que hacían mis padres conmigo lo haré con mis hijos, porque creo que estaba bien; pero esto que hicieron conmigo no lo repetiré, porque creo que fue un error. A pesar de tener estos pensamientos, a veces acabamos haciendo justo lo que no queríamos hacer. Y si encima criamos a los hijos en pareja… hay que aunar ambos criterios.

En este artículo hablan de este tema, y proponen una técnica incluso para mejorar en estas situaciones. Técnicas aparte, se hace indispensable acompañar a padres y madres en el proceso de crianza de los hijos, puesto que a veces ellos tienen la clave de la situación. No se trataría de hacer una terapia individual con ellos, ni mucho menos, pero sí acompañarles para poder entender cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos más débiles a la hora de ejercer la parentalidad, y poder poner un poco de distancia, o al menos ver desde fuera, cómo a veces sus necesidades más infantiles entran en juego en la crianza de sus hijos.

Ser padre y madre es muy complicado, y cuando surgen dificultades con los hijos, también necesitan ser ayudados los progenitores, para acompañar mejor a los menores, para entenderse un poco mejor ellos mismos, y para que la familia al completo pueda beneficiarse de la terapia.

Para cualquier cuestión sobre este tema u otros, pónganse en contacto a través del teléfono m´óvil 653.724.653, o a través de este formulario.

Adolescencia, pandemia y sufrimiento psíquico

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Estos días han aparecido en diferentes medios de comunicación algunas noticias (como ésta) informando de que actualmente el suicidio se ha erigido como la causa principal de muerte en la adolescencia, algo nunca sucedido antes. Al mismo tiempo, vemos y leemos a diario noticias sobre peleas entre adolescentes, con niveles de violencia muy altos. Deberíamos preguntarnos si hay relación entre ambas situaciones, marcadas por la violencia hacia uno mismo, o hacia los demás. Parece que sí que podrían estar relacionadas.

La pandemia ha afectado a toda la sociedad a nivel de salud mental. Pero cada persona puede exteriorizar el sufrimiento de formas diferentes.

¿Qué está sucediendo?

Los y las adolescentes han vivido el confinamiento estando en la época de la vida en la que generalmente, necesitan estar fuera de casa y socializar con sus iguales, porque lo que corresponde a su edad es poner distancia de sus padres. Sus relaciones sociales se vieron paralizadas, como las de todos, pero en un momento de la vida especialmente delicado. Si bien pasaban horas conectados a través de internet a sus amigos, ha sido muy complicado para ellos.

Al mismo tiempo, los adolescentes han sido y están siendo testigos de las dificultades económicas y laborales de sus progenitores. Esto no hace nada más que acrecentar el sufrimiento. Desde el punto de vista de los adultos, los y las adolescentes tienen toda la vida por delante, y es verdad. Pero justo en esos años de la vida es cuando nos planteamos nuestro futuro (“¿qué voy a estudiar?”, “¿encontraré trabajo?”, “¿me van a ir bien las cosas?”, “¿voy a lograr independizarme algún día?”). Las respuestas a estas preguntas siempre son complicadas cuando somos adolescentes, pero si además se le añade la situación socioeconómica actual derivada de la pandemia, lo que ocurre es que nos encontramos a muchos adolescentes con una sensación de no tener futuro.

¿Cómo manifiestan el sufrimiento?

Esta tristeza puede expresarse hacia dentro o hacia fuera. En consulta nos estamos encontrando con adolescentes bajos de ánimo, sin ganas de hacer nada, con dificultades a nivel escolar que antes no tenían, etc. Pero también nos encontramos con chavales y chavalas que para intentar aliviar un poco esa angustia están empleando mecanismos muy dañinos: se están empezando a hacer daño a sí mismos (autolesiones), o se están metiendo en peleas. Y en los casos más severos, está habiendo intentos de suicidio. Actualmente los servicios de salud mental públicos están saturados por la gran demanda general, pero en especial, las consultas de adolescentes.

Para cualquier consulta sobre este tema, pónganse en contacto a través de este formulario o a través del teléfono 653.724.653 con María Bilbao, psicólogo en Bilbao. Se pueden realizar sesiones presenciales, o también a través de videoconferencia.

Instagram y los menores

Instagram va a sacar a la luz una nueva versión para menores de 13 años. Según los responsables de dicha red social, se van a poner medidas para que no puedan entrar en contacto los mayores de edad con dichos menores. No obstante, hay otras cuestiones a tener en cuenta.

En esta noticia se ha colaborado con El Correo para explicar algunas cuestiones que habría que tomar en consideración a la hora de permitir que los menores de edad usen el Instagram.

La adolescencia

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La adolescencia es un etapa difícil de la vida. Pero… ¿para quién? ¿para los padres y madres que no saben cómo acercarse a sus hijos? ¿o para los propios adolescentes que no saben qué hacer con ellos mismos? Seguramente para todas las partes implicadas.

Cualquier tiempo pasado, ¿fue mejor?

Si echamos la vista atrás y recordamos nuestra adolescencia, seguramente nos vengan muchas cosas buenas la cabeza: la ausencia de responsabilidades (comparando con la vida adulta), los amigos, las cuadrillas, las fiestas de los pueblos, las primeras experiencias amorosas… Al pensar en cuando éramos adolescentes nos suelen venir esos recuerdos que nos hacen añorar lo que perdimos.

Pero si nos damos 5 minutos más para pensar en nuestra adolescencia, tal vez nos acordemos de otras cosas: los enfados con nuestros padres, los cambios corporales, los granos, el temor al futuro (la famosa pregunta de ¿qué quieres ser de mayor? Empieza a tener que tomar forma, en una edad en la que los chavales todavía no saben lo que quieren hacer), el miedo a no ser capaz de conseguir un trabajo, la incertidumbre sobre qué estudios elegir, etc.

A veces resulta demasiado difícil

Como vemos, en la adolescencia hay luces y sombras. Aunque a veces parece que la vida de los y las adolescentes es muy fácil, no lo es. Si tomamos contacto con los que nosotros pasamos en nuestras propias adolescencias recordaremos que es una etapa complicada.

Hay adolescentes que van pasando por estos años adolescentes poco a poco, sin estar exentos de conflictos, pero hacia delante. Para otros adolescentes este periodo es demasiado doloroso. Padres y madres muchas veces no saben qué hacer. Algunos adolescentes se ven invadidos por sentimientos de tristeza durante esta etapa de la vida, y no sabiendo qué hacer con todo lo que sienten… se repliegan (no salen, no hablan) o sacan todo el malestar hacia fuera (se meten en muchos líos). En estos casos puede ser necesaria ayuda externa, para poder entender qué es lo que está pasando y acompañar en esta transición a la vida adulta.

Sobre esta cuestión o cualquier otra no duden en ponerse en contacto a través del formulario o por teléfono, con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Adolescentes y confinamiento

Los adolescentes han sido uno de los colectivos más olvidados durante el confinamiento. Los menores de 14 a 18 años han estado en tierra de nadie durante mucho tiempo. Cuando los niños pudieron salir en compañía de adultos; y los adultos podían salir para realizar ciertas actividades… nadie sabía qué pasaba con los adolescentes. La adolescencia a veces es un poco eso, estar en tierra de nadie, a medio camino entre la infancia y la vida adulta.

Diferentes circunstancias

A lo largo del confinamiento ha habido respuestas de todo tipo por parte de los adolescentes. Indudablemente en esto tiene que ver las circunstancias de cada casa. No es lo mismo ser hijo único que vivir en una casa con más hermanos. No es igual vivir con la familia que vivir en un Hogar de protección de menores. Tampoco es lo mismo convivir con una familia que más o menos tiene buena relaciones entre los miembros, que convivir con un padre o madre con discusiones continuas. Y así nos encontraríamos tantas circunstancias como personas.

Tranquilidad

En general, podríamos decir que ha habido adolescentes que han llevado sin excesivo sufrimiento este confinamiento. Acompañados de la tecnología durante muchas horas, encerrados en sus habitaciones… No podemos olvidar que para los adolescentes, su red más importante en este periodo vital, son sus iguales. Puede ocurrir que al no tener que enfrentarse a ningún tipo de conflicto o de toma de decisiones entre ellos y sus iguales… hayan podido estar tranquilos.

Angustia

Pero precisamente por el mismo motivo, ha habido muchos y muchas adolescentes que han estado con angustia durante estas semanas de confinamiento. Encerrados en sus casas, sin poder tocarse y compartir con sus iguales, la ansiedad ha ido en aumento. No han podido estar con sus iguales, tan importantes para ellos en esta etapa, teniendo que compartir 24 horas al día con aquellas personas con las que en este momento vital se tienen que pelear (padres y madres).

Todo esto unido a que legalmente han estado, como decíamos antes, en tierra de nadie. Habrá que estar atentos ahora a las consecuencias que ha podido tener para ellos.

Para cualquier consulta sobre este tema, pónganse en contacto a través de este formulario o a través del teléfono 653.724.653 con María Bilbao, psicólogo en Bilbao. Se pueden realizar sesiones presenciales, o también a través de videoconferencia.

Maternidad y paternidad

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El ejercicio de la maternidad y la paternidad, desgraciadamente, no viene con un manual de instrucciones. Muchas madres y padres a veces se ven desbordados ante la incertidumbre. ¿Qué tengo que hacer? ¿Estoy haciéndolo bien? ¿Le hago caso a mi madre en esto que me dice si mi amiga me está diciendo que haga lo contrario? En la era de la información y las redes sociales estas dudas de multiplican, porque hay una teoría diferente en cada página web.

Algunas cuestiones de la crianza

Una cuestión fundamental de la crianza es tener en cuenta que los niños y las niñas conocen el mundo a través de sus padres. No se pueden plantear otra realidad hasta muchos años más tarde. Esto quiere decir que cuando madres y padres, en ocasiones, hacen determinadas cosas pensando en que el niño o niña ya querrá cambiar en algún momento… esto no tiene por qué pasar.

Un ejemplo de esto podría ser el comienzo de andar de los niños. Son sus padres y madres los que en un momento determinado sueltan la mano al niño. Si no lo hacen ellos, el niño o niña no tiene por qué hacerlo. Tal vez cuando sea mayor y pueda darse cuenta de que todos sus amigos andan sin agarrarse a la mano de nadie… la criatura lo intente. Como este ejemplo sucede con muchos ejemplos del crecimiento. La retirada del pañal es otro ejemplo. Si los adultos no hacen intentos de retirar el pañal (por miedo, desconfianza o lo que fuera)… ¿por qué el niño o niña se lo va a quitar?

Niños y niñas construyen una idea del mundo en función de lo que se les transmite en casa. Sobre todo en los primeros años de vida. Ya vendrá otras edades en las que empiecen a cuestionar lo que pasa en casa. Primero diciendo que la profesora tiene razón en todo lo que dice, en la Primaria; y más adelante siguiendo las enseñanzas de algún youtuber de moda o a alguno de sus iguales, porque su padre o madre “no tiene ni idea”, en la Secundaria.

Etapas

Tal y como se deduce del párrafo anterior, otro aspecto importante de la crianza es irse adaptando a las diferentes etapas de los hijos. Lo que nos sirve un tiempo nos deja de servir de repente. Y esto hace que nos sintamos perdidos.

A lo largo de toda la vida de hijos e hijas pueden surgir diferentes complicaciones. La mayoría de ellas se resolverán por sí mismas, o padres y madres lograrán reconducir la situación. En otras ocasiones, no obstante, puede ser necesario pedir ayuda externa.

Para cualquier duda en esta línea, pueden consultar a través del Formulario de contacto con María Bilbao, psicólogo infantil y de adolescentes en Bilbao.

Adolescencia actual

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En esta noticia nos hablan de la adolescencia actual. En la actualidad los y las adolescentes están pegados todo el día a la pantalla del smartphone / tablet / ordenador. Sin embargo, aunque las formas vayan cambiado, en realidad las dificultades y los retos de los adolescentes son siempre los mismos.

Qué retos hay en la adolescencia

  • Comenzar una relación con los padres diferente. Durante la infancia se considera que los padres y las madres son los mejores del mundo. “Mi mamá es la mejor” es una frase que se repite en patios de escuela, dibujos regalados a las mamás, etc. En la adolescencia a esto se le da la vuelta. Para poder encontrar una manera de ser propia, los y las adolescentes rechazan frontalmente todo aquello que tenga que ver con sus mayores. Es importante que padres y madres sobrevivan a esto. Será una etapa (larga), pero pasará. Y es necesario encontrar el punto medio entre dejarles cierta libertad pero manteniéndose cerca. Cualquier padre o madre sabe mucho de esto: “si le dejo a su aire… no le hago caso; y si me acerco y le pregunto qué tal está me dice que le agobio”.
  • Encontrar una identidad propia: Este punto está relacionado con el anterior. Cuando son pequeños, los niños y niñas suelen querer ser como sus padres. En esta época buscarán otros modelos, en muchas ocasiones muy alejados precisamente de lo que sus padres representan. Esto también es un proceso que tiene idas y venidas. No es raro encontrar adolescentes que a lo largo de varios años cambian de estilo en numerosas ocasiones. Están probando y buscando. Ellos se agotan, y sus padres y madres también, que ven como quieren cambiar estilo de vestir, decoración de su habitación, etc, cada dos por tres.
  • Armar una red social: Durante la adolescencia las amistades son lo más importante. Son sagradas. Y cualquier dificultad vivida en este sentido es muy dolorosa. Los adolescentes están haciendo el proceso de separarse de sus padres, y pensando en el futuro. No es de extrañar que aparezca un temor a la soledad muy importante, y por tanto una necesidad enorme de compañía de sus iguales.
  • Aceptar y acomodarse al cuerpo que está cambiando: Los cambios corporales son difíciles de gestionar para los adolescentes. Sienten que el cuerpo es incontrolable. Y de verdad que en algunas cosas lo es: ponerse rojos, menstruación, acné… Esta es una tarea muy complicada de realizar. Y que además está en relación con todo lo anterior.

Qué deben hacer padres y madres

Fundamentalmente… sobrevivir. Es importante que puedan tolerar ser detestables para sus hijos e hijas una temporada. Pasará. Deben estar ahí, sin derrumbarse. Va a ser una etapa complicada, pero una etapa. Y en la medida que se les pueda acompañar de la mejor manera posible tanto a padres como a hijos… la adolescencia irá mejor.

 

Posibles dificultades extra

Con todos estos retos, es normal que en ocasiones aparezcan dificultades. Pero para algunos adolescentes la adolescencia es especialmente complicada. Pueden mostrar su sufrimiento interno de diferentes maneras. Podríamos resumirlas en dos: los repliegues (no salir, no hablar… de corte más depresivo) y las actuaciones (meterse en líos, etc). En cualquiera de los casos habría que intentar entender qué está pasando para poder ofrecer la ayuda necesaria.

Sobre esta o cualquier otra cuestión no duden en ponerse en contacto a través del formulario o por teléfono, con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Fuente: heraldo.es

Adolescencia: retos y dificultades

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Solemos tender a pensar en la adolescencia ya pasada como una época maravillosa. Es cierto que los años de la adolescencia son intensos y tienen muchas cosas interesantes. No obstante, no están exentos de retos y dificultades.

Tareas de la adolescencia

Los y las adolescentes tienen unos años de múltiples retos por delante.

  • Deben acomodarse a un cuerpo nuevo. Este cuerpo ya no es el cuerpo infantil. Es un cuerpo que sienten que no pueden controlar (menstruación, granos, excitaciones, enrojecimiento…). El cuerpo que poco a poco va cambiándoles puede ser vivido como algo que les enorgullece, o como algo que prefieren ocultar.
  • Establecer un nuevo tipo de relación con sus padres. Durante la infancia los padres y madres son vistos como modelos a imitar. En la adolescencia pasarán a ser justo lo contrario. Es posible que sientan incluso vergüenza en compañía de ellos. Esta tarea supone un reto para los adolescentes, pero también para sus mayores. Los adultos deben tolerar ser cuestionados permanentemente. Si padres y madres logran aguantar esta situación, pero manteniéndose lo suficientemente cerca por si les necesitan… les estarán ayudando en la siguiente tarea.
  • Contruir una red social. En esta época las amistades pasan a tener una importancia vital. Cualquier conflicto a este nivel puede ser vivido como algo irreparable, que les marcará de por vida.
  • Búsqueda de una identidad propia. En esta búsqueda suelen aparecer los ídolos a seguir. El conflicto surge si sienten que se están convirtiendo en “pringados”.
  • Encontrar el punto medio entre ser dependientes de sus padres, y sentirse autónomos a otros niveles.

Sufrimientos en la adolescencia

Como vemos, la adolescencia es una etapa llena de oportunidades. Pero también es una época de posibles conflictos tanto externos como internos. Tal y como nos señalan en esta noticia los adolescentes tienen cada vez mayor problemática de tipo depresivo. Más allá de las estadísticas, que siempre son cuestionables, lo cierto es que durante la adolescencia también se sufre. Todas estas tareas antes comentadas son muy costosas a nivel emocional. Y a veces el sufrimiento interno de los y las chavalas lo canalizan “dando guerra”. Hay que estar atentos a la sintomatología que puedan mostrar en esta época, porque puede ser signo de un exceso de dolor mental y una necesidad de ayuda.

Si hacemos el ejercicio de pensar de forma sincera sobre nuestra adolescencia, seguramente podamos recordar algunos de estos momentos de sufrimiento.

Para cualquier duda sobre este tema, no duden en ponerse en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Fuente: infocop.es

Jóvenes, ansiedad y depresión

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Hay una tendencia a pensar que los jóvenes no pueden sufrir ni ansiedad ni depresión. En general todos idealizamos la adolescencia. Cierto es que es una época marcada por una sensación de libertad y de ser capaz de todo. Pero también es una edad de transición muy importante.

Tareas de la adolescencia

Los adolescentes tienen que hacer un gran duelo. Es el duelo que consiste en dejar atrás la infancia. Esto supone irse despidiendo de la sensación de estar protegido constantemente. A su vez, tienen que ir decidiendo, poco a poco, su futuro. Y todo esto lo tienen que hacer en una edad en la que su cuerpo está cambiando cada día. Es decir, con una sensación de no saber muy bien todavía quiénes son ni quiénes quieren ser. No es esta tarea fácil.

Cuándo pedir ayuda

En medio de este tránsito pueden aparecer sentimientos de ansiedad y tristeza. Esto es normal. Si echáramos la vista atrás y fuéramos honestos pensando en nuestras propias adolescencias… seguramente algo de esto recordaríamos. No es una época tan idílica. No obstante, hay ocasiones en las que esta ansiedad y/o esta tristeza son tan importantes que comprometen el desarrollo. Habría que pedir ayuda.

En esta noticia tan interesante nos plantean que tan solo la mitad de adolescentes y jóvenes que están sufriendo estos síntomas acuden al médico. Más allá de que el hecho de que el sistema esté saturado y la respuesta que muchas veces encuentran si van al médico de cabecera es tan solo medicamentosa… pero también hay un desconocimiento de cuándo pedir ayuda.

Los síntomas propios de la ansiedad serían: sensación de miedo, o inquietud; dificultades en la respiración; palpitaciones; mareos; temblores; ganas de vomitar; y diarrea o necesidad de orinar constante. Además, los propios de la depresión serían: sentimientos de vacío, tristeza, culpa; así como la falta de energía.

Cuando algunos de estos síntomas son sostenidos en el tiempo, merecería la pena consultar. Para cualquier duda relacionada con estos temas pónganse en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

 

 

Sobrevivir a la adolescencia

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Sobrevivir a la adolescencia no es tarea fácil. Ni para los adolescentes propiamente dichos… ni para sus padres.

Madurez física

La adolescencia es una etapa de enormes retos. Supone adaptarse a los cambios fisiológicos. Estos cambios, de sobra conocidos por todos, provocan malestar en los adolescentes. El cuerpo se hace visible, empieza a cambiar, tiene formas. Y esto va acompañado de algunas expresiones corporales incotrolables. La menstruación, algunas erecciones, el acné… Los y las adolescentes tienen la sensación de que su cuerpo tiene vida propia, que escapa a su control.

La adaptación a tal situación puede tomar diferentes vías. Hay adolescentes que permanentemente tapan su cuerpo, poniéndose decenas de capas. Otros adolescentes optan por “trabajar el cuerpo” como una manera de controlarlo. Y en este deseo de control se enmarca también en algunas ocasiones las dificultades con la alimentación propias de la anorexia. El cuerpo, en esta época, se puede vivir como amigo o como enemigo. Normalmente hay un poco de todo a la vez, y la sensación de que el cuerpo les molesta cambia un poco en función del día. Esta sensación es conocida y relatada por muchos adolescentes, y por sus padres y madres que la sufren.

Identidad

Los adolescentes comienzan a sentir que sus padres ya no lo saben todo, y buscan nuevos modelos de identidad. Esto es de sobra conocido por todos. A veces hacen elecciones que no gustan a sus padres, las famosas “malas compañías”. Sean buenas o malas compañías la razón siempre para elegirlas es la misma, tener un grupo de referencia propio. Todo debe ser lo más diferente al mundo adulto posible: las aficiones; el lenguaje propio; la música; los horarios (salen de noche)…

Sin embargo, algo que sorprende mucho a padres y madres es esta sensación de no saber cómo acertar con ellos. Es difícil acertar con la distancia. “Si le llamas porque le llamas, y si no le llamas porque no le llamas”, dicen muchos padres. Cierto es que los adolescentes viven con una especie de fantasía / temor de que los demás les invaden y les leen el pensamiento. Se sienten transparentes a los demás, lo que tiene que ver con lo que planteábamos antes de la sensación de que su cuerpo va por libre. Pero a la vez… necesitan sentir esa seguridad, ese puerto al que acudir cuando las cosas les van realmente mal, que son sus padres. Por tanto… es complicado acertar con ellos.

Qué hacer con adolescentes en casa

Padres y madres tendrían que poder tolerar que sus hijos les vean un poco como invasores, porque esto permite a los adolescentes poder hacer su camino. Pero a la vez deberían poder estar ahí cuando se les necesita. No es tarea fácil esta. Pero no podemos olvidar que para los y las adolescentes tampoco es una tarea fácil. A veces deberíamos hacer un poco de memoria los adultos, para acordarnos de cómo nos sentíamos a esa edad: llenos de dudas, de temores hacia el futuro…

Para cualquier otra información sobre éste u otros temas, se pueden poner en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

 

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