La adolescencia

Foto de Personas creado por rawpixel.com – www.freepik.es

La adolescencia es un etapa difícil de la vida. Pero… ¿para quién? ¿para los padres y madres que no saben cómo acercarse a sus hijos? ¿o para los propios adolescentes que no saben qué hacer con ellos mismos? Seguramente para todas las partes implicadas.

Cualquier tiempo pasado, ¿fue mejor?

Si echamos la vista atrás y recordamos nuestra adolescencia, seguramente nos vengan muchas cosas buenas la cabeza: la ausencia de responsabilidades (comparando con la vida adulta), los amigos, las cuadrillas, las fiestas de los pueblos, las primeras experiencias amorosas… Al pensar en cuando éramos adolescentes nos suelen venir esos recuerdos que nos hacen añorar lo que perdimos.

Pero si nos damos 5 minutos más para pensar en nuestra adolescencia, tal vez nos acordemos de otras cosas: los enfados con nuestros padres, los cambios corporales, los granos, el temor al futuro (la famosa pregunta de ¿qué quieres ser de mayor? Empieza a tener que tomar forma, en una edad en la que los chavales todavía no saben lo que quieren hacer), el miedo a no ser capaz de conseguir un trabajo, la incertidumbre sobre qué estudios elegir, etc.

A veces resulta demasiado difícil

Como vemos, en la adolescencia hay luces y sombras. Aunque a veces parece que la vida de los y las adolescentes es muy fácil, no lo es. Si tomamos contacto con los que nosotros pasamos en nuestras propias adolescencias recordaremos que es una etapa complicada.

Hay adolescentes que van pasando por estos años adolescentes poco a poco, sin estar exentos de conflictos, pero hacia delante. Para otros adolescentes este periodo es demasiado doloroso. Padres y madres muchas veces no saben qué hacer. Algunos adolescentes se ven invadidos por sentimientos de tristeza durante esta etapa de la vida, y no sabiendo qué hacer con todo lo que sienten… se repliegan (no salen, no hablan) o sacan todo el malestar hacia fuera (se meten en muchos líos). En estos casos puede ser necesaria ayuda externa, para poder entender qué es lo que está pasando y acompañar en esta transición a la vida adulta.

Sobre esta cuestión o cualquier otra no duden en ponerse en contacto a través del formulario o por teléfono, con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Como acompañar en la infancia sin sobreproteger ni abandonar

Protección infantil Foto de Personas creado por 8photo – www.freepik.es

A lo largo de la infancia adultos y niños nos enfrentamos a muchos retos que poco a poco se van superando. Dejar atrás los ruedines de la bicicleta, comenzar a andar, empezar a usar el orinal… Para que niños y niñas progresen hay dos factores igual de importantes: ellos y ellas, por una parte, y las personas que les cuidan, por otra.

Se ha escrito mucho sobre cómo hacer para no sobreproteger a los hijos. En esta noticia que se adjunta, sin ir más lejos, se habla sobre este tema de una forma bastante interesante. No hay una única forma de ayudar en la infancia a que los menores vayan pasando por las diferentes fases de desarrollo. A veces hay que proteger, y a veces hay que hacerse a un lado.

Nuestra propia historia de vida

Padres y madres hacen lo que pueden. Muchas veces intentando compensar aquello que ellos y ellas tuvieron, o carecieron. Por ejemplo: si crecí siendo criado por unos padres sobreprotectores, tal vez, a la hora de criar a mis hijos, decida hacer lo contrario. Seguramente porque me he dado cuenta de que estar demasiado protegido o protegida en la infancia, hace que haya mayores miedos y dependencia de los demás para poder hacer las cosas. Sin embargo, el extremo opuesto tampoco es recomendable.

Un niño o niña al que se le deja hacer todo solo puede sentirse perdido y abandonado. Los menores necesitan nuestra ayuda. Eso sí, a veces la ayuda simplemente consiste en estar al lado y darles apoyo con la mirada. Y en otras ocasiones es necesario ejercer de ejemplo para que aprendan cómo se hacen las cosas. En otras ocasiones, sin embargo, será necesario hacer algo por ellos.

Cada edad tiene su librillo

Como vemos no hay una única manera de actuar. Sobre todo hay que tener en cuenta la edad de los menores. Con 3 años es posible que un niño o niña quiera hacer muchas cosas por sí mismo, porque empieza a rebelarse un poco contra los adultos. No obstante, por muy autónomo que nos parezca, habrá cosas que le podamos permitir hacer (ponerse el abrigo) y otras cosas que no debamos permitirle hacer solo.

Es verdad que a veces hace falta mucha paciencia y mucho tiempo para lograr que niños y niñas aprendan a hacer determinadas cosas solos. En el ejemplo puesto antes, el del abrigo, habrá momentos en los que le pongamos el abrigo al menor, y no pase absolutamente nada. A veces no hay tiempo o ganas, no hay que culpabilizarse. Y habrá otras ocasiones en las que tendremos que intentar levantarnos 5 minutos antes, sabiendo que si queremos que sea el pequeño el que se ate, al fin, los cordones de sus zapatos, necesite un tiempo extra.

Ante cualquier duda sobre este tema pueden ponerse en contacto a través del Formulario de contacto de María Bilbao Nogueira, psicólogo infantil, de adolescentes y adultos en Bilbao.

Dificultades en niños post-confinamiento

<a href="https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/personas">Vector de Personas creado por freepik - www.freepik.es</a>

Estos meses de confinamiento han sido muy complicados para todos, pero especialmente para los niños y niñas. En muchas familias se han sorprendido de lo bien que los pequeños de la casa han llevado el hecho de no poder salir a la calle. Sin embargo, para otras familias no ha sido tan fácil. En cualquiera de los casos, las consecuencias de estos meses sin poder apenas salir… están por ver.

Desarrollo

Durante la infancia niños y niñas van sufriendo cambios a medida que van madurando. Parte fundamental de estos cambios se producen por la relación con las figuras de cuidado, pero también es importante el encuentro con otras personas, salir a la calle, hacer actividades al aire libre, etc.

Para los peques de la casa, estos meses de confinamiento han supuesto una oportunidad de estar más tiempo con sus aitas y amas. Esto en muchas ocasiones ha sido bien recibido por los pequeños. Sin embargo, no todos los padres y madres han podido estar en la misma disposición para estar con los hijos. Las circunstancias en cada casa han ido marcando las nuevas rutinas. Además de las características de las viviendas, también ha habido situaciones diferentes en función de la organización de los adultos: no es lo mismo tener que realizar teletrabajo que estar sin trabajar; no es lo mismo teletrabajar teniendo que cumplir un horario estricto que poder organizarse…

Niños y niñas, como los adultos, se han ido adaptando a la situación a medida que iban pasando las semanas.

Pausas y vueltas atrás en el desarrollo

En algunas familias, han visto como algunas capacidades que ya estaban adquiridas en los pequeños… han desaparecido. Cuestiones como el uso del pañal, las necesidades para poder conciliar el sueño, las cuestiones de la alimentación, etc.; en algunos casos han vuelto a etapas anteriores, o no han avanzado.

Es pronto para ver las consecuencias del confinamiento a largo plazo en los menores. No obstante, sí que están apareciendo en consulta algunas dificultades con respecto a cuestiones del desarrollo que ya estaban logradas, y que han vuelto atrás.

Esto tiene sentido. Todas las personas, cuando tenemos un momento de crisis, nos apoyamos en lo que nos hacen sentirnos seguros, para coger fuerzas. En el caso de los niños, ante la crisis provocada por la situación de confinamiento, y la ansiedad (inevitable) que podían sentir ellos o percibir de sus adultos… han vuelto atrás, en algunos casos, a etapas del desarrollo que ya estaban asentadas, para coger fuerzas para lo que estaban viviendo. Es muy posible que con una vuelta a la “nueva normalidad” que estamos viviendo, niños y niñas puedan seguir desarrollándose.

No obstante, si surgen dificultades que padres y madres no saben como abordar, puede ser conveniente consultar. Para cualquier duda sobre este tema u otras cuestiones, pónganse en contacto a través de este formulario, o al teléfono 653.724.653, con María Bilbao, psicólogo infantil en Bilbao.

Adolescentes y confinamiento

Los adolescentes han sido uno de los colectivos más olvidados durante el confinamiento. Los menores de 14 a 18 años han estado en tierra de nadie durante mucho tiempo. Cuando los niños pudieron salir en compañía de adultos; y los adultos podían salir para realizar ciertas actividades… nadie sabía qué pasaba con los adolescentes. La adolescencia a veces es un poco eso, estar en tierra de nadie, a medio camino entre la infancia y la vida adulta.

Diferentes circunstancias

A lo largo del confinamiento ha habido respuestas de todo tipo por parte de los adolescentes. Indudablemente en esto tiene que ver las circunstancias de cada casa. No es lo mismo ser hijo único que vivir en una casa con más hermanos. No es igual vivir con la familia que vivir en un Hogar de protección de menores. Tampoco es lo mismo convivir con una familia que más o menos tiene buena relaciones entre los miembros, que convivir con un padre o madre con discusiones continuas. Y así nos encontraríamos tantas circunstancias como personas.

Tranquilidad

En general, podríamos decir que ha habido adolescentes que han llevado sin excesivo sufrimiento este confinamiento. Acompañados de la tecnología durante muchas horas, encerrados en sus habitaciones… No podemos olvidar que para los adolescentes, su red más importante en este periodo vital, son sus iguales. Puede ocurrir que al no tener que enfrentarse a ningún tipo de conflicto o de toma de decisiones entre ellos y sus iguales… hayan podido estar tranquilos.

Angustia

Pero precisamente por el mismo motivo, ha habido muchos y muchas adolescentes que han estado con angustia durante estas semanas de confinamiento. Encerrados en sus casas, sin poder tocarse y compartir con sus iguales, la ansiedad ha ido en aumento. No han podido estar con sus iguales, tan importantes para ellos en esta etapa, teniendo que compartir 24 horas al día con aquellas personas con las que en este momento vital se tienen que pelear (padres y madres).

Todo esto unido a que legalmente han estado, como decíamos antes, en tierra de nadie. Habrá que estar atentos ahora a las consecuencias que ha podido tener para ellos.

Para cualquier consulta sobre este tema, pónganse en contacto a través de este formulario o a través del teléfono 653.724.653 con María Bilbao, psicólogo en Bilbao. Se pueden realizar sesiones presenciales, o también a través de videoconferencia.

Tristeza y ansiedad en tiempos del coronavirus

Ansiedad y depresión
Foto de Casa creado por freepik – www.freepik.es

La situación actual derivada del COVID-19 ha hecho que la mayor parte de las personas sientan ansiedad en mayor o menor medida. Tal y como plantean en esta noticia aquí enlazada, un gran número de personas está sufriendo síntomas de ansiedad o depresión actualmente.

Diferencias individuales

Estamos viviendo unas circunstancias llenas de incertidumbre, donde todo lo que dábamos por seguro ha tambaleado: relaciones sociales, empleo, ocio, economía, etc. Cada persona está viviendo esta situación en función de sus circunstancias particulares (tamaño y ubicación de la vivienda, personas con las que se conviva, situación económica y laboral…). No obstante, hay que hacer uso también de recursos mentales para poder sobrellevar mejor esta época de urgencia en la que nos encontramos.

A lo largo de este confinamiento los altibajos emocionales son esperables. También lo es la ansiedad, ya que la ansiedad es la respuesta ante una situación de emergencia (o futura emergencia). Así mismo puede ser esperable un sentimiento de tristeza derivado de todo lo anterior.

Necesidad de ayuda

Sin embargo, para algunas personas todos estos sentimientos están siendo difícilmente manejables con sus recursos mentales. La ansiedad, por ejemplo, se puede manifestar con los síntomas típicos de angustia (sensación de alterta constante, o ataques de pánico). Así mismo, la tristeza puede tener tal peso en nosotros que sintamos que no podemos más. Otra posibilidad es haber comenzado a tener obsesiones (ideas que sentimos que inundan la conciencia y no nos podemos quitar de la cabeza) o compulsiones (impulso de hacer un acto, para intentar calmar muchas veces la ansiedad derivada de una obsesión). En tales circunstancias, puede ser necesario consultar con un profesional que nos ayude a encontrar nuestras herramientas para poder sentirnos mejor.

Para cualquier duda, pueden ponerse en contacto a través de este formulario o a través del teléfono móvil (653.724.653) con la psicólogo María Bilbao.

Situación de emergencia sanitaria

Designed by senivpetro / Freepik

Siguiendo las recomendaciones sanitarias, se suspenden las terapias presenciales. No obstante, estaré disponible para realizar las sesiones por teléfono u online.

Tener cierta ansiedad es normal teniendo en cuenta las circunstancias que estamos viviendo estos días. Sin embargo, puede que haya algunas personas que se estén viendo superadas por esta situación y necesiten la ayuda de un especialista de forma excepcional.

No duden en contactar conmigo a través de mi teléfono 653.724.653 o a través del correo electrónico contacto@psicologomariabilbao.es

Tristeza infantil

<a href="https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/fondo">Vector de Fondo creado por brgfx - www.freepik.es</a>
Set of boy excited and sad illustration

Los niños y las niñas pueden sufrir. Hace décadas se consideraba que los más pequeños de la casa, por ser tan pequeños, no se enteraban de nada. Hoy en día padres y padres son conscientes de que esto no es así. No obstante, todavía asusta mucho pensar que puedan estar tristes.

Manifestaciones de la tristeza infantil

Además de lo que nos puede costar asumir que un niño o niña esté sufriendo, a veces resulta difícil darse cuenta de que esto esté sucediendo. La tristeza de los pequeños no se pone de manifiesto igual que en los adultos. Hay muchos niños que ni siquiera pueden expresar, ante una pregunta directa, que están tristes.

Algo que puede suceder, y que facilita bastante la identificación para los padres, es ver que el pequeño no tiene ganas de hacer nada. Sabemos que los niños son pura energía, y cuando vemos a algún niño o niña que nunca quiere hacer cosas…. podemos pensar que algo está sucediendo.

Pero las situaciónes más difíciles de reconocer son, curiosamente, las más habituales: niños y niñas muy enfadados, o demasiado alegres.

Enfado y tristeza son dos caras de la misma moneda. Y en no pocas ocasiones, detrás de un niño o niña que se enfada constantemente… hay tristeza. Si nos paramos a pensar todos tenemos experiencias en las que estamos muy enfadados, y detrás se oculta una tristeza por algo que nos está ocurriendo.

Así mismo, en otras ocasiones los pequeños de la casa se muestran alegres siempre, parece que nada les afecta. Son niños o niñas que ante situaciones de frustración pueden actuar como si nada les sucediera. Obviamente esto no es algo que los menores hagan conscientemente, sino que como todos los seres humanos, se defienden del dolor de la mejor manera que pueden.

Qué podemos hacer

Si sospechamos que nuestro hijo o hija está triste y que puede necesitar ayuda. lo mejor sería ponerse en contacto con un profesional. En la consulta se valorará qué es lo que puede estar sucediendo, y si es necesario apoyar al niño o niña (y en muchas ocasiones a padres y madres) a gestionar mejor dicha situación o la familia cuenta con recursos para gestionarlo por sí mismos.

Para cualquier duda sobre éste u otros temas, pónganse en contacto con María Bilbao, psicóloga en Bilbao.

A veces no se puede con todo

<a href="https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/negocios">Foto de Negocios creado por jcomp - www.freepik.es</a>
Ansiedad . Foto de Negocios creado por jcomp – www.freepik.es

A veces no se puede con todo, y necesitamos ayuda. Quizá estaría bien poder decir esta frase en alto. Actualmente vivimos en una sociedad en la que aparentemente deberíamos poder con todo, y no es así.

Sociedad actual

Se ha ido creando poco a poco la idea de que podemos ser casi superhéroes. Trabajar, hacer las tareas de la casa, criar de los hijos e hijas, disfrutar del tiempo libre haciendo un montón de actividades fascinantes y tener buena cara. Y sobre todo, hacer frente a las adversidades y aprender de ellas.

Pero la realidad de los seres humanos dista mucho de esta situación. Apenas llegamos a una pequeña parte de lo que nos proponemos. Y en muchas ocasiones hay personas que sufren de ansiedad por no llegar a hacer todo lo que sienten que deberían hacer. No obstante, todos vivimos con una cierta ansiedad diariamente. En algunas ocasiones hay que bajar el nivel de autoexigencia (que también está relacionada con la exigencia social, que cada uno la hacemos nuestra de una determinada manera).

Sin embargo, hay ocasiones en las que sentimos que no podemos con todo, y que necesitamos ayuda.

¿Cuándo acudir a consulta?

En general podríamos decir que si alguien tiene una sensación de estar mal desde hace un tiempo prolongado, podría ser conveniente consultar con un profesional. Por “estar mal” entenderíamos diferentes situaciones: tristeza de larga duración; miedos que entorpecen la vida; ansiedad excesiva (ataques de ansiedad) o prolongada; pensamientos que no logramos quitarnos de la cabeza por mucho que lo intentemos; sentimiento de no haber superado una pérdida; etc.

Por supuesto habría que explorar cada caso particular para saber si una ayuda psicoterapéutica sería beneficiosa, pero ante la duda es mejor hacer una consulta y valorar. Cuando se acude donde un profesional de la psicología, lo primero que hará será una valoración de la situación, y posteriormente una propuesta (o no, si no se cree conveniente) de tratamiento.

Se pueden poner en contacto a través de este formulario con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Qué decir en el duelo

Qué decir en el duelo

En esta noticia tan interesante, nos hablan de qué decir en el duelo. Tan importante como saber qué decir es saber qué no decir.

Sentimientos en el duelo

La persona que está en duelo tiene un sentimiento fundamentalmente de tristeza. No obstante, puede haber otros sentimientos a la vez: enfado, sensación de liberación, culpa… Todos estos sentimientos pueden estar a la vez o ir cambiando poco a poco. Kübler – Ross habló de las fases del duelo (negación, ira, negociación, depresión y aceptación). Sin embargo, se puede sentir todo esto a la vez en un mismo día cuando se ha perdido a un ser querido.

Cuando alguien tiene una pérdida tan importante necesita sentir que se le acompaña. No es necesario decir nada. Las frases que muchas veces se usan para intentar consolar a la persona que está sufriendo no sirven. Posiblemente es más útil abrazar o intentar estar cerca físicamente de la persona a la que intentamos ayudar, que intentar decir algo que no tenga sentido.

El duelo es un proceso de adaptación a una pérdida. Consiste en un trabajo de poder ir dejando de invertir energía en aquello que hemos perdido, para poder invertir dicha energía, posteriormente, en otra cosa. Dicho trabajo lleva un tiempo.

El duelo en la sociedad actual

La sociedad en la que vivimos, que da tanta importancia a la felicidad, y a la rapidez, dificulta poder hacer dicho trabajo de duelo. Hay que reponerse rápidamente para seguir produciendo. Según muchos contratos tenemos tres días para reponernos antes de volver a trabajar cuando ha fallecido un familiar. En esos días no da tiempo ni a realizar muchas veces los trámites necesarios (organización de funeral, solicitud de ciertos documentos…). Por no hablar de reponerse emocionalmente. Hay una tendencia a que los rituales, así mismo, sean lo más rápidos y aséptico posibles. No queremos sentir nada y queremos que dicha situación pase cuanto antes. Aunque así lo logremos… el duelo llega después. Vivir el día a día con la pérdida.

A veces se confunde tener tristeza por estar en duelo con la necesidad de acudir al psicólogo por tener una depresión. Puede venir bien un espacio donde poder expresar y elaborar todas las emociones que aparecen en el duelo. Pero es normal sentirse triste.

Para cualquier duda sobre este tema pueden ponerse en contacto con María Bilbao, psicólogo en Bilbao.

Fuente: elpais.com

Maternidad y paternidad

Foto de Personas creado por rawpixel.com – www.freepik.es

El ejercicio de la maternidad y la paternidad, desgraciadamente, no viene con un manual de instrucciones. Muchas madres y padres a veces se ven desbordados ante la incertidumbre. ¿Qué tengo que hacer? ¿Estoy haciéndolo bien? ¿Le hago caso a mi madre en esto que me dice si mi amiga me está diciendo que haga lo contrario? En la era de la información y las redes sociales estas dudas de multiplican, porque hay una teoría diferente en cada página web.

Algunas cuestiones de la crianza

Una cuestión fundamental de la crianza es tener en cuenta que los niños y las niñas conocen el mundo a través de sus padres. No se pueden plantear otra realidad hasta muchos años más tarde. Esto quiere decir que cuando madres y padres, en ocasiones, hacen determinadas cosas pensando en que el niño o niña ya querrá cambiar en algún momento… esto no tiene por qué pasar.

Un ejemplo de esto podría ser el comienzo de andar de los niños. Son sus padres y madres los que en un momento determinado sueltan la mano al niño. Si no lo hacen ellos, el niño o niña no tiene por qué hacerlo. Tal vez cuando sea mayor y pueda darse cuenta de que todos sus amigos andan sin agarrarse a la mano de nadie… la criatura lo intente. Como este ejemplo sucede con muchos ejemplos del crecimiento. La retirada del pañal es otro ejemplo. Si los adultos no hacen intentos de retirar el pañal (por miedo, desconfianza o lo que fuera)… ¿por qué el niño o niña se lo va a quitar?

Niños y niñas construyen una idea del mundo en función de lo que se les transmite en casa. Sobre todo en los primeros años de vida. Ya vendrá otras edades en las que empiecen a cuestionar lo que pasa en casa. Primero diciendo que la profesora tiene razón en todo lo que dice, en la Primaria; y más adelante siguiendo las enseñanzas de algún youtuber de moda o a alguno de sus iguales, porque su padre o madre “no tiene ni idea”, en la Secundaria.

Etapas

Tal y como se deduce del párrafo anterior, otro aspecto importante de la crianza es irse adaptando a las diferentes etapas de los hijos. Lo que nos sirve un tiempo nos deja de servir de repente. Y esto hace que nos sintamos perdidos.

A lo largo de toda la vida de hijos e hijas pueden surgir diferentes complicaciones. La mayoría de ellas se resolverán por sí mismas, o padres y madres lograrán reconducir la situación. En otras ocasiones, no obstante, puede ser necesario pedir ayuda externa.

Para cualquier duda en esta línea, pueden consultar a través del Formulario de contacto con María Bilbao, psicólogo infantil y de adolescentes en Bilbao.